lunes, 8 de diciembre de 2014

MI PRIMERA MARATÓN: DOMINGO 7 DICIEMBRE 2014

Son las 6:00 de la mañana, suena el despertador, por fin ha llegado el día: la culminación a 16 semanas de sacrificio.
Desayuno contundente, pero no copioso: café con leche, cereales, 5-6 galletas y un par de magdalenas; no hace falta más, las reservas están a tope de carbohidratos con la alimentación de los últimos días. Me visto con la ropa con la que voy a correr y una sudadera encima y listo.
Salgo a las 7:00 de casa, he quedado con Barry para ir juntos hacia la salida en el paseo del parque. Hace un frío del copón, 9 grados marca el termómetro del coche, pero hay previsión de buen tiempo.
Llegamos sobre las 7:40 y nos encontramos a Virgilio, damos una pequeña vuelta para ver el ambiente en la zona de salida y volvemos al coche para equiparnos con todo: geles, cinturones, pulsómetros, etc.
Son las 8:15 y vamos trotando hacia la salida y empezamos a calentar. Nos perdemos de vista y al terminar de calentar nos metemos en los cajones de salida, no debemos andar muy lejos unos de otros aunque no nos veamos.
Se da el pistoletazo de salida a las 8:30 en punto, llegó la hora de la verdad. Tardo 1'03'' en pasar por la salida, lo normal con tanta gente. Giramos para enfilar el paseo de los curas y justo antes de girar hacia el paseo de la farola veo a Barry delante mía a unos 20 metros. Primer km en 5'23'', tranquilidad, en breve cogeremos el ritmo previsto. Alcanzo a Barry, importante ir juntos; me comenta que no tiene noticias de Virgilio. Hacemos el km 2 en 5'03'', ya hemos cogido velocidad de crucero, el ritmo previsto de 5'00'' el kilómetro para hacer 3h 30'.
Enfilamos el paseo marítimo de la malagueta y vamos prácticamente pegados a la liebre de 3h 30'. Vamos devorando kilómetros manteniendo un ritmo constante de 5'00''-5'05'' hasta el km 8, a la altura del restaurante el tintero, justo donde damos la vuelta para volver por el mismo camino. Antes de dar la vuelta, nos cruzamos con Virgilio, por fin sabemos de él. Calculamos que va 1 minuto por delante.
Por la zona de el palo hay gente animando, no mucha pero se hacen notar. Seguimos manteniendo el ritmo y llegamos al km 10, momento de tomarme el primer gel. Tengo buenas sensaciones de momento, y seguimos sin problema el ritmo de 5'00''.
En el km 12 más o menos Barry me sugiere que adelantemos a la liebre, está un poco agobiado con tanta gente que va pegada a la liebre. Yo prefiero quedarme por detrás y él progresa y se pone justo por delante de ella. Imagino que apenas nos separan unos 30 metros, pero pierdo contacto visual. Particularmente, esos pequeños cambios de ritmo a mí me matan, y prefiero dosificar, aunque me siento bien. Empieza a haber bastante gente animando en algunas zonas del paseo marítimo. Volvemos a pasar por el paseo de los curas y pasamos por el km 15 manteniendo el ritmo previsto, unos kms segundos arriba, otros segundos abajo.
En el muelle heredia hay mucha gente, es el primer momento donde se sienten los ánimos de verdad, se agradece un montón.
Pasamos huelin y la misericordia, y antes de llegar a la rotonda de sacaba empieza a haber cortes: hay gente que ya no puede seguir el ritmo de 3h 30' y se abre un hueco. Cierro el grupo, pero sigo bien el ritmo; voy bien ahí, sin aglomeraciones.
En el avituallamiento del km 20 veo de cerca a Martin Fiz, que se ha descolgado y busca a alguien con la mirada hacia atrás, esperándole. Es hora de tomarme el segundo gel. Llegamos a la media maratón justo antes de bordear el estadio de atletismo, haciendo un tiempo de 1h 46' 40''. Justo ahí detecto que la liebre a ese ritmo haría 3h 33' en meta,es decir va con retraso, pero no me planteo apretar y adelantarla, pienso que ya habrá tiempo para apretar.
Antes de bordear el martín carpena hay otro punto en el que se da la vuelta y ahí me cruzo con Barry y nos chocamos la mano, me da alegría y ánimos verle. Calculo que va 1'20'' por delante.
Pasamos por el km 24 y justo al empezar la avenida europa se me empieza a ir la liebre, muy poco a poco. Justo al pasar por un avituallamiento, alguien me llama: me giro hacia atrás y es Virgilio, lo he adelantado y ni siquiera nos hemos dado cuenta. Me dice que siga, que no le espere, imagino que va regular.
La liebre cada vez se aleja más, y entro en crisis en los siguientes 4 kms: 5'11'', 5'09'', 5'15'', 5'13'', no puedo seguir el ritmo previsto, y acabo perdiendo contacto visual con la liebre. Empiezo a sufrir, sobre todo en pequeñas cuestas que hay entre el camino san rafael, avenida de la aurora y calle hilera. Hay que apretar los dientes, aún no sé si estoy inmerso en el tan temido "muro". Sea como sea, estoy convencido de que tarde o temprano pasará este momento delicado.
Mi crisis coincide con el inicio de un terreno desconocido para mí: jamás he corrido más de 28 km. Me tomo el tercer gel en el km 29. En el km 30 me recupero (5'05''), y se confirma la recuperación en el km 31 (5'02''). La carrera ya está rota y hay mucha gente corriendo sola y grupos pequeños de 3-4 personas. Me siento muy animado: he superado 4 kms malos y voy progresando, alcanzando a gente y adelantándola, ya que mi ritmo es un poco mejor. Además hay mucha gente animando en armengual de la mota y calle mármoles, en especial al cruzar el puente y girar dirección ciudad jardín.
A partir de aquí empieza un tramo muy duro, picando un poco hacia arriba desde el km 31, en el puente del final de calle mármoles y hasta el km 34'5, en el antiguo pabellón de ciudad jardín. En ese tramo hago parciales de 5'17'',5'22'', 5'29''(mi peor kilómetro en toda la carrera) y 5'18'', pero no voy en crisis: es un tramo largo de subida, y aún así no paro de adelantar a gente. Ese hecho no hace sino animarme aún más; voy sufriendo, pero por la dureza, no por falta de fuerzas.
Justo antes de dar la vuelta en el pabellón de ciudad jardín y volver por la misma avenida, me cruzo con Barry que ya viene de vuelta. Haciendo un cálculo va 2 minutos por delante, y va ligeramente por delante de la liebre de 3h 30'. Al dar la vuelta recupero el ritmo de 5'00'' propiciado por el leve descenso. Paso por el km 35 y por primera vez empiezo a creerme en serio que puedo conseguirlo. Me empiezan a doler las piernas; más que dolor, es la sensación de que me estuvieran dando puñetazos con los nudillos en las piernas, pero el ligero descenso me da la vida.
Al paso por el km 37, justo a la altura del estadio de la rosaleda, se allana otra vez el terreno, pero mantengo el ritmo de 5'00'', y no paro de adelantar a gente. Me tomo el cuarto y último gel a 5 kms de la meta, paso el parque de bomberos, avenida de fátima, paso por el túnel que desemboca en el edificio de correos y llego al km 39, manteniendo el ritmo a pesar del terreno de subidas y bajadas. La última subida me ha hecho daño, me duelen mucho las piernas, es horrible.
Estoy tan sólo a 3 kms, pero cada vez se me hacen más largos. Cruzo el puente que está atestado de gente, y es increíble el griterío de la gente animando en ese punto. Tras el puente, giramos en dirección a calle carretería, donde paso por el km 40, y hago un mal parcial: 5'19''. Las cuestas me siguen haciendo daño, pero estamos todos igual, aún así continúo adelantando a gente, no he parado de hacerlo desde el km 30.
Llego a la plaza de la merced y giro para enfilar la calle alcazabilla, bendita cuesta abajo!!!
Seguimos callejeando por el centro histórico y pasamos por la catedral... qué bonito es el final, con tanta gente animando. Paso por el  km 41...uffffff!!!, no me lo termino de creer. Giro a la izquierda para afrontar calle granada y a continuación calle larios, y antes de llegar ya se escucha el jaleo de la gente. Atravieso la calle larios con la carne de gallina literalmente y se me saltan las lágrimas, ya que la recorro en solitario y la gente está súper cerca gritando y animando. Es lo que se llama literalmente "ir en volandas".
Giro a la izquierda de nuevo por sancha de lara y luego a la derecha y nuevamente a la izquierda y encaro la recta final desde el principio del paseo del parque. Veo la meta a lo lejos, calculo que a unos 300 metros y voy totalmente en solitario, aún adelantando en plena recta a algunos corredores. Es increíble, está toda la recta de meta abarrotada de gente gritando y animando.
Aprieto los dientes, últimos 100 metros, últimos 30 segundos. Estoy acabando como siempre he deseado: a un buen ritmo, sin llegar arrastrándome. Hago el último km en 5'01'' y cruzo la meta parando el crono en 3h 36' 24''. De repente me invade una paz interior descomunal, de repente todo cobra sentido: el sufrimiento, las adversidades, los sacrificios, la dedicación y el tiempo invertidos en las últimas 16 semanas, concretamente desde el 18 de agosto.
Me dan agua, bebida isotónica, fruta y la medalla y camiseta de FINISHER. Estoy exhausto, mientras camino buscando a Barry. Lo veo, nos abrazamos y nos decimos tiempos, que satisfacción. Ha hecho 3h 33' 09'', es decir 3'15'' menos que yo. La rodilla le ha respetado, hubiera sido súper injusto no haber podido rendir por la rodilla. Satisfacción del deber cumplido: eso lo resume todo.
A posteriori nos enteramos de que Virgilio ha hecho 3h 45' 47'', mejorando en más de 10 minutos su anterior  maratón.
Por último, quería dar las gracias en especial a Barry, Elena, Virgilio y Caroline, que han sido partícipes e importantes para mí en esta increíble experiencia, y a todos aquellos que han seguido y leído mi blog.
Espero que os haya gustado leer esta crónica en particular y todo el blog en general, desde el 7 de Noviembre.
Saludos!!!!

viernes, 5 de diciembre de 2014

JUEVES 4 DICIEMBRE 2014

La cuenta atrás ha empezado, la cabeza puesta ya en el domingo y hoy un simple trote suave de 35 minutos para activar las piernas.
Son días en lo que se disfruta de una buena conversación de manera relajada, intercambiando pensamientos y sensaciones. Ya ni siquiera estiramos "in situ", hace frío y lo hacemos en casa, tampoco es plan de pillar un catarro tontamente.
El sábado recogeremos el dorsal y haremos un último trote por la mañana y el domingo por fin, el día D, el reto, el sueño, la ilusión: correr la maratón.
Relataré la experiencia en mi primera maratón con una crónica amplia y detallada. Intentaré plasmar todos mis pensamientos y sensaciones. Lo contaré sin duda...

jueves, 4 de diciembre de 2014

MIÉRCOLES 3 DICIEMBRE 2014

Se acabó: último entreno con intensidad del planning completado.
Hemos prestado especial atención a las pulsaciones, y quizás las hemos tenido ligeramente por encima de lo que deseamos cuando llevábamos ritmo de maratón (5'00'' el kilómetro).
Por lo demás, buenas sensaciones, nada de piernas cansadas ni cargadas, y la verdad que muy leves molestias. Hoy hacía más frío que de costumbre, pero una vez que empiezas a trotar y entras en calor tampoco se lleva mal.
Restan 4 días y sólo nos queda descansar y realizar un par de trotes suaves para activar las piernas.
Estamos llegando al final del camino, una travesía de 16 semanas que parecía no iba a terminar nunca.
Personalmente me siento satisfecho: el trabajo está hecho, no me he saltado ningún entreno y vamos a rondar los 1.000 km de entreno en 16 semanas. Las lesiones y enfermedades me han respetado por suerte.
Mañana lo seguiré contando...

martes, 2 de diciembre de 2014

LUNES 1 DICIEMBRE 2014

Empezamos la semana pre-maratón con un entreno suave, 45 minutos de trote. He ido más rápido de lo debido, el pulsómetro se puso en huelga y he ido sin referencias de pulso, a ciegas.
La verdad es que noto mucho menos cansancio en las piernas, se ha notado la primera semana de tapering, eso es buena señal. Es importante llegar frescos al domingo.
Mañana toca descanso, y el miércoles nos aguarda el último entreno con intensidad antes de la maratón, vaya semana de ansia viva que nos queda... 
Ojalá haga buen tiempo o que al menos no haga viento, prefiero que haga frío o que llueva sin dudarlo. Sigo con la duda de lo abrigado que iré para la carrera, supongo que hasta el día antes no lo decidiré.
Lo seguiré contando...

lunes, 1 de diciembre de 2014

DOMINGO 30 NOVIEMBRE 2014

Quedan exactamente 7 días para el reto, para cumplir el objetivo. 
El entreno de hoy, 90 minutos divididos en 3 partes. Ha sido un entreno progresivo en cuanto al ritmo por kilómetro a seguir, y la verdad es que el final se me ha hecho bastante largo. Es horrible correr esquivando elementos a veces imprevisibles, es algo que me mata; se pierde el ritmo y la concentración... menos mal que el día D no se va a cruzar un perro o una bici. Me han sobrado los últimos 10-15 minutos, pero había que cumplir sí o sí.
Cada día vemos el asunto un poco más negro, por sensaciones no visualizamos acabar la maratón (al menos al ritmo planeado), pero pienso que si descansamos bien esta semana próxima, vamos a rendir mejor de lo que pensamos.
Mañana no hay descanso, comienza la última semana y hay que cuidar los detalles, ya huele a maratón. Hay que procurar comer carbohidratos y proteínas como una bestia, llenar los depósitos y también hidratarse mucho.
Lo seguiré contando...