Se acabó lo bueno, un día de descanso y otra vez al tajo. Hemos recuperado muy bien del esfuerzo del domingo y afrontamos la penúltima semana de la preparación.
Llevamos 845 km en 14 semanas, kilómetros suficientes para "jubilar" unas zapatillas.
Hoy, 60 minutos a 150 pulsaciones, un mero día de rodaje. Parece mentira que tras un día de descanso se me haga raro correr; al menos esa es la sensación que he tenido al principio, pero en la segunda mitad del entreno me he encontrado bastante bien, con ganas incluso de haber seguido, pero mirando el ritmo tampoco es que hayamos corrido con mucha intensidad.
Hemos intercambiado impresiones y sensaciones acerca del domingo, pero tampoco hay que sacar conclusiones tajantes ni nada por el estilo: cada día es diferente, las condiciones cambian, y la realidad es que el trabajo está hecho, sólo queda afianzarlo estas 2 semanas. Mañana más, y como de costumbre, lo contaré...
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